Automatizá la atención al cliente de tu empresa. Que responda sola, no cualquier cosa.
Agentes de IA que atienden tus canales las 24 horas: responden en segundos, consultan tus sistemas para dar el dato real, resuelven la gestión completa y derivan a tu equipo cuando de verdad hace falta.
No es que tu equipo atienda mal. Es que atiende de a uno.
Cinco personas contestando en serie no escalan, y peor: cada una contesta con su criterio y con lo que se acuerda. Mirá la misma situación de los dos lados.
Queda sin leer hasta el lunes a la mañana.
Se responde a los 40 segundos, con el dato real del sistema.
Alguien abre el ERP, busca, copia y pega. Diez minutos.
El agente consulta el ERP y responde con la fecha de entrega.
Se abre un ticket y se resuelve al día siguiente, si se acuerdan.
Se verifica con el transportista y se ejecuta el cambio ahí mismo.
Reciben dos respuestas distintas según a quién le tocó.
Reciben la misma respuesta aprobada, en cualquier canal.
Se mezcla con las otras cuarenta consultas de la cola.
Se deriva a una persona en el acto, con el caso ya armado.
El bot es la última parte del trabajo. Y también la más fácil.
Las dos primeras semanas no se escribe código: se ordena qué contesta tu empresa y con qué criterio. Automatizar una atención que nadie ordenó antes te da respuestas equivocadas, solo que más rápido y a más gente.
Escuchamos tu operación real
Semana 1-2Leemos los tickets, chats y mails de los últimos meses y los agrupamos por tipo. No arrancamos con lo que tu equipo cree que pregunta la gente: arrancamos con lo que la gente pregunta. Casi siempre hay una sorpresa acá.
Escribimos la respuesta correcta
Semana 2-3Una sola respuesta aprobada por consulta, y las reglas de derivación: qué resuelve el sistema y qué tiene que ver una persona sí o sí. Sin esta fuente única, la IA no tiene de dónde sacar la verdad y completa inventando.
Construimos y conectamos
Semana 3-5Los agentes se despliegan en tus canales y se enchufan a tus sistemas: pedidos, facturación, agenda, mesa de ayuda. Recién acá se escribe código, y se escribe sabiendo exactamente qué tiene que hacer.
Medimos y ajustamos
ContinuoCon conversaciones reales, no con casos de prueba. Cada semana revisamos qué se derivó de más, qué se respondió mal y qué consulta nueva apareció. Un sistema de atención que no se ajusta se degrada solo.
Un bot responde. Un agente resuelve.
A la izquierda, lo que ve el cliente. A la derecha, lo que el agente consulta y ejecuta mientras conversa. Esa columna derecha es todo el servicio: sin acceso a tus sistemas, la conversación es humo.
Nadie automatiza el 100%. Y el que te lo promete, miente.
Definir qué NO va a tocar el agente es tan importante como definir qué sí. Esta lista se acuerda en la Fase 1 y queda escrita, para que no se descubra con el primer cliente enojado.
El agente resuelve solo
87%Siempre va a una persona
13%Ese 13% llega con el historial completo y la gestión explicada. Tu equipo decide, no investiga.
Tus clientes escriben a las tres de la mañana. Ahora vas a saber cuántos.
Mirá las barras de la madrugada. Esa es gente que consulta cuando puede, no cuando tu equipo está disponible. Hoy espera hasta la mañana siguiente y llega fría; con el sistema andando se atiende en el momento.
Y todo lo demás también se mide: cuánto se tarda en responder, qué porcentaje se resuelve sin intervención, qué tipo de consulta se deriva más y qué tan conforme queda el cliente. Todo contra la línea de base que medimos antes de tocar nada.
Entregables concretos, no diapositivas
Se conecta a lo que ya usás
No te pedimos cambiar de mesa de ayuda ni migrar tus canales. Pedirte que migres de herramientas al mismo tiempo que automatizás es sumar un riesgo que no hace falta correr.
Las dudas razonables antes de firmar
Veamos qué te preguntan tus clientes hoy.
En una llamada de 30 minutos revisamos el volumen y los tipos de consulta que recibe tu equipo, y te decimos qué porcentaje se puede resolver solo. Sin costo y sin compromiso: si no vemos una oportunidad clara, te lo decimos.